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Archivos Mensuales: septiembre 2019

Las claves del Dojo Kun

Las claves del Dojo Kun

Claves para comprender el Dojo Kun de Kyokushinkai

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Hoy recojo una cuestión que últimamente parece bastante recurrente en los practicantes de Kyokushin interesados en indagar un poco más sobre nuestra Historia y filosofía, y es sobre estas dos visiones que intentaré esclarecer algunas dudas al respecto, ya que no soy filólogo, aunque no tendré más remedio que explicar algunos kanjis (ideogramas) que, como aficionado, he podido estudiar.

Parece que todos los practicantes aceptamos como único el famoso Dojo Kun, o juramento/compromiso, que Sosai Oyama escribió con la ayuda del grandioso novelista Eiji Yoshikawa, autor del best seller ”Musashi”, sobre la vida del célebre ronin (guerrero sin señor) Miyamoto Musashi, quien fue el espejo en el que Oyama se miraba.

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Eiji Yoshikawa, autor de Musashi

La primera vez que Oyama visitó al autor fue en Septiembre de 1946. Un mes después Oyama realizó su retiro al monte Minobu donde, guiado por su maestro de Goju Kai, So Neishu y emulando al propio Musashi, quien desarrolló su propio estilo en ese lugar, se retiró por un plazo de 3 meses a un templo budista. A su regreso comenzó su popularidad al proclamarse campeón del primer campeonato de karate de todos los estilos tras la guerra, que se celebró en Kyoto en 1947.

En 1948, decidido a completar su retiro, eligió esta vez el Monte de Kiyozumi, en la cuna del Budismo Nichiren, una secta de budismo esotérico, llamada así en homenaje a su fundador, el monje budista del mismo nombre, Nichiren Daishonin (s. XIII), cuyas cenizas se encuentran en parte en el monte Minobu, tal y como fue su deseo en vida.

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Estatua dedicada a Nichiren

Precisamente, sobre el sutra del Loto, escrito por Nichiren, era sobre el que meditaba Miyamoto Musashi, adepto de esta secta religiosa.

Es decir, estos dos lugares tienen una importancia capital para el pensamiento de Oyama, ya que en ellos aunaba su fervor tanto por Nichiren, como por Miyamoto Musashi.

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Febrero de 1957, Oyama, con un grupo de estudiantes, tras fundar el estilo Kyokushin en 1956, ofrece sus respetos en una ceremonia en el templo de Mitsumine

Dentro de esta filosofía, explicada a fondo por Eiji Yoshikawa, es donde hay que entroncar el Dojo Kun de Kyokushin, escrito en caracteres de Japonés clásico.

Si traducimos literalmente los kanjis, es complicado entender qué es exactamente a lo que se refiere el verso, si no se comprende el pensamiento y los conceptos en los que se enmarcó cuando se escribió.

La inspiración definitiva para la construcción del Dojo Kun, fue el propio Dojo Kun que confeccionó Gichin Funakoshi, fundador del Shotokan, y primer maestro de Karate de Mas Oyama.

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O Sensei Funakoshi

En el dojo kun de Funakoshi se habla de

-Respeto a los demás

-Esfuerzo y constancia

-Reprimir la violencia

-Guardar siempre fidelidad

-Perfección de la personalidad

Y al igual que en el de Kyokushin, cada precepto sigue la tradición Confucionista de comenzar por el término Hitotsu!, que en castellano se puede traducir como Primero, siguiendo la costumbre ordinal de esta tradición china, pero también como Ante todo ó Lo más importante, haciendo ver que todas tienen el mismo valor.

En España, la traducción fue realizada en los años sesenta por Shihan José Millán, quien fue el primer instructor que enseñó Kyokushin en el país, y el primer cinturón negro español.

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Shihan José Millán en el medio junto a Sosai Oyama y los entonces príncipes de España Juan Carlos I y Sofia de Grecia

En aquella época Shihan Millán, quien era un eminente filólogo que trabajaba en una universidad de Japón, venía una vez al año a España para impartir en Zaragoza las enseñanzas que aprendía directamente de Sosai Oyama a un grupo de judokas, convertidos al nuevo arte del Karate, que aun estaba prohibido en España, encabezados por el instructor principar Luis Zapatero.

Posteriormente el Maestro Luis Zapatero, continuaría su camino estudiando Goju Ryu y el contacto de Shihan Millán comenzó a ser Antonio Piñero, quien era senpai con en anterior grupo. Antonio Piñero desde España y José Millán en Japón, en los años sesenta, sentarían las bases del Kyokushin nacional futuro.

En este contexto debemos entender pues la traducción que se hizo del Dojo Kun que hoy en día conocemos todos los practicantes españoles, ya que, por ejemplo, en America Latina lo traducen de otra manera, quizá más literal.

Desde mi punto de vista, Shihan Millán consiguió una traducción donde se podía comprender bien el sentido filosófico que se le quería dar al juramento, sin que supusiera en aquella época algo demasiado extravagante que hubiera podido tener consecuencias negativas en un país en plena dictadura ultra católica como era el Franquismo, y que luchaba por legalizar la práctica de este arte oriental desconocido para la mayoría:

Versión japonesa (pronunciación):

吾々は心身を錬磨し確固不抜の心技を極めること
Hitotsu. Wareware wa, shinshin o renmashi kakko fubatsu no shingi o kiwameru koto.

吾々は武の神髄を極め機に発し感に敏なること
Hitotsu, wareware wa, bu no shinzui o kiwame, ki ni hasshi, kan ni bin naru koto.

吾々は質実剛健を以て克己の精神を涵養すること
Hitotsu, wareware wa, shitsujitsu gouken o motte, kokki no seishin o kanyo suru koto.

吾々は礼節を重んじ長上を敬し粗暴の振舞いを慎むこと
Hitotsu, wareware wa, reisetsu o omonji, choujou o keishi, sobou no furumai o tsutsushimu koto.

吾々は神仏を尊び謙譲の美徳を忘れざること
Hitotsu, wareware wa, shinbutsu o toutobi, kenjou no bitoku o wasurezaru koto.

吾々は知性と体力とを向上させ事に臨んで過たざること
Hitotsu, wareware wa, chisei to tairyoku to o koujou sase, koto ni nozonde ayamatazaru koto.

吾々は生涯の修業を空手の道に通じ極真の道を全うすること
Hitotsu, wareware wa, shougai no shugyou o karate no michi ni tsuuji, Kyokushin no michi o mattou suru koto.

(La palabra koto, con la que finaliza cada precepto significa “cosa” y se usa como conjunción entre preceptos.

Versión española:

1º Dedicaremos todo nuestro esfuerzo, al desarrollo espiritual, intelectual y físico.

1º Nos mantendremos alerta en la búsqueda del verdadero camino del arte marcial, así como en las enseñanzas de nuestros maestros.

1º Buscaremos con gran vigor, cultivar un espíritu de abnegación.

1º Observaremos las reglas de la cortesía, respeto a nuestros superiores y nos abstendremos de la violencia.

1º Nunca olvidaremos la verdadera virtud de la humildad.

1º Nuestros únicos deseos serán buscar la sabiduría y la fuerza física y mental.

1º A través de la disciplina del Karate Kyokushin, buscaremos el completo y verdadero significado del Camino.

Versión inglesa:

We will train our hearts and bodies for a firm unshaking spirit.

Entrenaremos nuestros corazones y cuerpos para un firme espíritu inquebrantable.

We will pursue the true meaning of the Martial Way, so that in time our senses may be alert.

Perseguiremos el verdadero significado del Camino Marcial, para que con el tiempo nuestros sentidos puedan estar alertas.

With true vigor, we will seek to cultivate a spirit of self denial.

Con verdadero vigor, buscaremos cultivar un espíritu de abnegación.

We will observe the rules of courtesy, respect our superiors, and refrain from violence.

Observaremos las reglas de cortesía, respetaremos a nuestros superiores y nos abstendremos de la violencia.

We will follow our religious principles and never forget the true virtue of humility

      • Alternate Version – We will follow our God, and never forget the true virtue of humility.

Seguiremos nuestros principios religiosos y nunca olvidaremos la verdadera virtud de la humildad.

    • Versión alternativa: seguiremos a nuestro Dios y nunca olvidaremos la verdadera virtud de la humildad.

We will look upwards to wisdom and strength, not seeking other desires.

Mejoraremos nuestra sabiduría y la fuerza, no buscaremos otros deseos.

All our lives, through the discipline of Karate, we will seek to fulfill the true meaning of the Kyokushin Way.

Toda nuestra vida, a través de la disciplina del Karate, buscaremos cumplir con el verdadero significado del Camino Kyokushin.

Analisis del Dojo Kun en Castellano:

1.- Dedicaremos todo nuestro esfuerzo al desarrollo espiritual intelectual y físico

En la versión española, se hace la partición clásica de cuerpo, mente y espíritu, sin embargo en la traducción inglesa, el espíritu (inquebrantable/inamovible) es una consecuencia del entrenamiento físico y mental.

En japonés la referencia espiritual es 心技 SHINJI, que también se puede leer como KOKORO WAZA, y se refiere a dominar la técnica espiritual por igual que la física a través del entrenamiento. Kokoro es el corazón espiritual, el cual está dividido precisamente en cuerpo, mente y alma (forma el emblema de Shinkyokushin), por lo que la traducción española simplifica esta traducción dándoles, en efecto igual valor.

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Por otra parte la filosofía de Oyama especifica que el entrenamiento del Kyokushin es mitad físico y mitad mental y espiritual.

2.- Nos mantendremos alerta en la búsqueda del verdadero camino del arte marcial, así como en las enseñanzas de nuestros maestros.

Esta promesa en castellano es bastante curiosa, la primera parte, coincide con su traducción inglesa y con el reconocimiento de los kanjis, en los que se puede distinguir el sentido de alerta y muy especialmente el Kanji BU , del que viene la palabra BUDO, Arte o Camino Marcial.

Sin embargo en ningún lado parece que se distinga nada sobre las enseñanzas de nuestros maestros.

En la versión inglesa dice que el camino marcial hará que tengamos nuestros sentidos alerta. Sin embargo lo que se desprende de la traducción de los kanji, es que debemos ser receptivos hacia la esencia de las artes marciales. Una forma de ser receptivo o de estar alerta para mejorar, es contemplar con atención las enseñanzas de los instructores, sin embargo, si seguimos la propia filosofía de Miyamoto Musashi y del propio Oyama, hay un momento en el que el estudiante debe recorrer su camino marcial tal y como un ronin, siguiendo el precepto de Shuhari, que son las tres fases del entrenamiento por las que pasa un budoka antes de crear su propia versión del arte.

Por lo tanto el significado está más relacionado con ser sensible al correcto aprendizaje del arte.

3º Buscaremos con gran vigor, cultivar un espíritu de abnegación.

Ambas traducciones están de acuerdo, la traducción también podría interpretarse como buscar con mucha atención un espíritu de ayuda de provecho o de calidad.

4º Observaremos las reglas de la cortesía, respeto a nuestros superiores y nos abstendremos de la violencia.

Una vez más las dos traducciones vienen a decir lo mismo y de la misma manera, sin embargo en la versión japonesa, se menciona el respeto a la cortesía y la abstención de la violencia. Supongo que para un japonés, en una sociedad tan jerarquizada, era común que su Reisetsu (comportamiento cortés) incluyera la reverencia a los instructores y la estructura jerárquica de la escuela, y a los traductores les pareciera conveniente adicionar esto en el mundo occidental para que no se tomase el arte marcial como un simple deporte, aunque no deja de ser curioso que el mismo precepto inexistente de forma literal, se añadiera de dos maneras diferentes en dos promesas.

5º Observaremos las reglas de la cortesía, respeto a nuestros superiores y nos abstendremos de la violencia.

Sobre esta promesa se suele discutir bastante, por su interpretación religiosa.

Hay que entenderla en el contexto de la mentalidad de un japonés. La palabra Shinbutsu se refiere a Buda (神仏) al traducir literalmente el primer kanji se puede hablar de dios, pero no en el contexto occidental, sino como kami, es decir una figura relevante a nivel espiritual.
Las enseñanzas de Buda se basan principalmente en la humildad, sabiduría y compasión, y este es el sentido de la frase, más allá de que por supuesto Sosai siguiera preceptos propios del budismo esotérico de Nichiren.

En la versión española, traducida por Shihan José Millán, supongo que en aquella época no quiso complicar a los practicantes y eliminó la referencia religiosa, dejando la esencia del mensaje, referido a la humildad o la modestia.

Hoy en día en las versiones en inglés muchas organizaciones lo traducen en el sentido de que cada uno sea consecuente con sus propios principios espirituales o religiosos, ya que normalmente van dirigidos en este mismo sentido de modestia: cristianismo, islam, judaísmo…

Nuestros únicos deseos serán buscar la sabiduría y la fuerza física y mental.

En la traducción literal dice que sólo debemos preocuparnos por la sabiduría (chisei) y la fuerza (tairyoku), sin embargo en la traducción española, se puede entender mejor los sentidos de algunas conceptos japoneses que abarcan más cosas que la fuerza y la inteligencia, también lo que denomina fuerza físico mental, ya que Tairyoku, no sólo quiere decir fuerza física, sino también energía vital, es decir el hecho de sentirse en forma.

A través de la disciplina del Karate Kyokushin, buscaremos el completo y verdadero significado del Camino.

En esta última promesa, el traductor español,realiza un giro de cortesía hacia los demás estilos y sensibilidades, ya que en ella versión japonesa los kanjis de Kartate 空手 y de Kyokushin 極真 se encuentran separados por una frase, en la que dice que a través de la dedicación al entrenamiento del Karate, buscaremos el completo significado del Camino del Kyokushin, que es como posteriormente Sosai Oyama titularía a su auto biografía (Kyokushin Way) Sin embargo puede sonar como algo poco comprensible para el profano.

Lo que sí deja claro Oyama en este precepto es que su filosofía pretendía calar como un nuevo sistema de pensamiento y proceder, como de hecho consiguió.

Por otra parte Oyama sostenía continuamente que el arte marcial supremo es el Karate, y el Kyokushin es la escuela más fuerte (the strongest karate)

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Shihan Iván Pérez Robles en una visita a Kiyozumi, junto al monolito dedicado a Sosai Oyama

 
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Publicado por en 24 septiembre, 2019 en Artes Marciales, Filosofía, Historia, Otros

 

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Entrevista a Iván Pérez Robles, Director del SIPR Dojo y Educador Social. Karate como elemento integrador

Entrevista a Iván Pérez Robles, Director del SIPR Dojo y Educador Social. Karate como elemento integrador

Entrevista realizada a principios del año 2019 en el marco de un estudio sobre antropología social, sobre la tesis de las relaciones humanas en entornos deportivos.

Género, edad, residencia, ocupación

Hombre, 34 años, Vitoria, Profesor de Karate, Director deportivo y Educador Social.

¿Cuánto tiempo llevas ejerciendo como educador social?

Desde Mayo de 2008.

¿En qué organización/centro/asociación estás trabajando y cuánto tiempo llevas en ésta?

Centro de menores extranjeros no acompañados (MENAS) de Bideberria gestionado por la Asociacion Urgatzi y anteriormente en Zabaltzen con la Asociación Ixuri. Ambos centros del IFBS de Diputación Foral de Álava. Aunque la gestión cambió, participo en el mismo proyecto desde 2008.

También soy el representante en España de la Asociación Internacional No Difference, que apoya a través del deporte y las artes a personas en riesgo de exclusión, tanto por discapacidad física, como por situación social. Esta asociación actúa en colaboración con la federación de artes marciales World Independent Budo Kai, de la que soy miembro del comité ejecutivo mundial y representante nacional.

Dirijo desde 2015 el Dojo (Centro de entrenamiento) Ludus SIPR Dojo, con sus diferentes sedes en Vitoria Gasteiz.

¿Y utilizando el deporte como estrategia integradora?

La capacidad de integrar del Karate ha sido una constante en mi desempeño profesional desde que comencé a impartir clases en el año 2000.

El hecho de integrar debe partir de una voluntad por parte del formador, si bien la capacidad directa del proyecto ha ido evolucionando con mi propia formación y consciencia del resultado del trabajo.

Hubo un momento en que el resultado empírico me demostró que a través del estudio de las artes marciales se atendían a diferentes dificultades sin que en un principio existiese una intencionalidad directa por mi parte.

En 2008, los responsables de la Asociación Ixuri, conscientes de este hecho confiaron en mí, entre un grupo de artistas marciales, dentro de un equipo interdisciplinar, para solventar una situación conflictiva que se vivía en un centro de menores extranjeros que se había descontrolado por completo.

Las estrategias motivadoras de las artes marciales, junto con los métodos de seguridad, contención física y emocional, así como programas específicos con los jóvenes a través del deporte y la filosofía de las artes marciales, resolvieron ese conflicto que en un principio se planteó como irreversible por muchas instituciones. Esto orientó mi atención hacia este fin concreto y se manifestó como una revelación en el año 2009 cuando conocí al maestro Claudio Alessi en Japón. Allí pude saber de su trabajo en la Asociación No Difference y la capacidad ilimitada de las artes marciales como apoyo y solución definitiva a casi cualquier dificultad física y social.

Tres meses después de nuestra reunión en Japón, viajé a Suiza, donde el maestro Alessi tiene su centro de operaciones con el fin de comprobar in situ los avances que realiza con personas con discapacidad física y mental, así como aprender sobre sus estrategias de motivación con deportistas de élite. Este ejemplo fue decisivo para reorientar una vez más mis esfuerzos en una dirección concreta.

En principio comencé trabajando con las problemáticas de los estudiantes que tenía en el dojo (lugar de entrenamiento) encontrándome con muchos casos de TDA/TDAH (Déficit de atención e Hiperactividad) y distintas sintomatologías del espectro autista, así como, a nivel social, con niños de etnia gitana con dificultades de integración. Puesto que mi formación en estos aspectos se ha ido ampliando a través de los años gracias a la política de formación continua de las empresas en las que he trabajado y de cursos de interés individual, al principio mi única información era lo que podía saber a través de los padres de los estudiantes, por lo que el éxito de la formación se daba al no intervenir directamente las diferentes dificultades y asumiendo que debía limitarme a mi área de conocimiento, el Karate.

Posteriormente a través de la formación y la experiencia he podido intervenir en otras áreas más complejas siempre de manera adyacente a cualquier tratamiento formal, en los que un profesor de Karate no debe involucrarse.

¿Cómo enfocas los entrenamientos? ¿tienes en cuenta las características culturales de los/las alumnos/as?

Como he dicho anteriormente un profesor de Karate debe limitarse a desarrollar su propio arte, aunque también debe dotar a los estudiantes de todas las herramientas motivacionales que estén a su disposición.

El karate debe tener una doble cara, individual y colectiva. Es decir, desde la necesidad individual se debe orientar  al enriquecimiento del equipo. Y el equipo pasará a ser una prioridad para el individuo.  La responsabilidad respecto al crecimiento conjunto, la preocupación por todos los componentes, la identificación de los compañeros como miembros de un colectivo único por encima de cualquier situación u origen facilitan que el individuo encuentre sus propias respuestas existencialistas a cualquier conflicto de identidad.

En cuanto a la formación individual, cuando se trabaja una problemática concreta, el estudiante debe sentirse validado, y para ello habrá que valorar si necesita sesiones individuales previas, o si por su particular forma de ser requiere pasar a formar parte del grupo inmediatamente.

En todo caso, cada uno debe tener su propia identidad y méritos ganados con su propio esfuerzo.

¿Qué perfil tienen estos jóvenes?

Aceptamos a cualquiera que desee ser mejor hoy que ayer.

¿Cuál es la nacionalidad predominante, son clases grandes/pequeñas?

En el proyecto actual concreto con MENAS, ya que también atendemos a otros colectivos con otras problemáticas, predomina la población magrebí, principalmente Marruecos y Argelia, aunque hemos tenido jóvenes de distintos países subsaharianos.

El proyecto siempre ha evolucionado dependiendo de las necesidades.

La mayor labor ha sido individualizada y ha habido varios casos en los que estas personas se han ido integrando en las clases colectivas.

Actualmente esto es más fácil debido a la escuela inclusiva que fundamos hace tres años, en las que hemos podido becar a algunos estudiantes.

¿Tienen alguna dificultad para seguir la clase (lengua, costumbres, etc.)?

El idioma en ocasiones puede dar alguna dificultad a la hora de seguir explicaciones rápidas sobre la marcha. Afortunadamente al ser una actividad en grupo o con compañero es muy intuitiva y resulta fácil imitar.

¿Cuál es el sexo predominante de tus alumnos? ¿es algo que influye en los entrenamientos?

En las clases grupales apostamos por la inclusión de género desde el principio, de hecho el resto de instructoras son mujeres: Erika Ciudad, Aitana Pérez, Jessika Egidua…

En las clases actualmente hay más mujeres que hombres, y contamos con proyectos de apoyo al empoderamiento de la mujer.

En el proyecto de apoyo a la desintoxicación contamos con mayor número de hombres que de mujeres.

En el proyecto de Menas, hasta ahora siempre han sido hombres.

Con todos los grupos funciona especialmente bien la agrupación en equipos mixtos.

La relación con estos jóvenes, ¿se limita a los entrenamientos o se extiende a otros ámbitos?

En referencia a los Menas, la relación en concreto conmigo viene derivada de mi actividad como Educador en un centro de Menas. Una vez integrados en el equipo, ellos se relacionan conmigo y con el resto de instructoras al igual que cualquier otro miembro, y su cercanía dependerá de la implicación que deseen tener en las actividades del dojo.

Como instructores de Karate podemos llegar a ejercer una gran influencia en los jóvenes, sin embargo debemos ser responsables para que ellos mismos encuentren sus propias respuestas y soluciones sin llegar a interferir más allá del ámbito de las artes marciales, que ya en sí mismas engloban un marco ético y conductual.

¿Y entre los alumnos?

El apoyo del individuo al equipo y viceversa, es uno de nuestros pilares de trabajo.

Nuestra ilusión es crear “hermanos de armas”.

¿En qué medida crees que estar en este tipo de programas les ayuda a su integración diaria?

Totalmente. Un equipo de artes marciales con sensibilidad hacia la inclusión es un lujo al alcance de cualquier sociedad.

En sí las artes marciales han pasado a lo largo del siglo pasado, de ser sistemas reglados de guerra y auto defensa, a mostrarse como un vehículo seguro para la paz.

Después de la Segunda Guerra Mundial, con Japón arrasado, uno de los grandes impulsores de su éxito actual fue precisamente la voluntad de los maestros de Budo (Artes Marciales) que a través de su práctica consiguieron elevar sobre sí mismas a las siguientes generaciones.

Este espíritu de perseverancia samurai ha conseguido revelarse como una aportación educativa definitiva a nivel global, siendo recomendado por todos los entes mundiales competentes en la materia.

¿Ves algún tipo de diferencia/discriminación dentro del equipo hacia las personas migrantes?

No. De hecho el equipo nace con una gran voluntad inclusiva.

¿Y en el ámbito formal (competiciones, ceremonias, etc.)?

No. Las artes marciales y en concreto el Karate Kyokushin en sus competiciones tiene como precepto crear un lenguaje común a través del Budo para llegar al ideal de la Paz Mundial.

Cuál es tu opinión acerca de las estrategias de integración en el sistema educativo.

El sistema educativo español actual bebe del gran retraso heredado del Franquismo, muchos de los avances liberales anteriores se apagaron con la Guerra Civil del 36.

Ahora parece ser que comienzan a desarrollarse de nuevo métodos de enseñanza de otras corrientes que tienen en cuenta los diferentes tipos de habilidades y aprendizajes. Creo que el futuro se puede contemplar con grandes expectativas, aunque deberán ser las siguientes generaciones las que normalicen estos sistemas, ya que nosotros hemos bebido de una enseñanza tradicionalista que por desgracia se ha fijado demasiado en nuestro imaginario y hay que realizar un trabajo introspectivo importante para confiar plenamente en nuevos métodos. Y no todo el mundo tiene la voluntad de desaprender y volver a crear. Ya que, desde mi punto de vista, como sociedad nos cuesta validar lo extraño, quizá por miedo a no ser validados nosotros mismos como partes de algo. Pero el educador/formador debe ser valiente y comprometido.

¿Crees que son efectivas en la integración social de estos jóvenes?

Veo el futuro con expectación y pienso que si los educadores y formadores no tenemos una auténtica voluntad de integración, validación y compromiso, no podremos contagiar de optimismo a la sociedad.

Yo mismo, aún después de veinte años contribuyendo con éxito a la integración a través de las artes marciales, casi a diario me encuentro con escépticos que siguen pensando que pueden ser métodos peligrosos que contribuyan a generar más violencia en jóvenes problemáticos.

Lo mas fácil siempre ha sido excluir, encerrar, apartar o eliminar. Ahora, sin embargo, hablamos de incluir, liberar, integrar, reconducir… y muchas veces pienso que simplemente utilizamos términos que están de moda, ya que cuando se tiene la oportunidad o en ocasiones el poder para realizarlo, simplemente se rechaza.

Por eso creo que somos todos como sociedad los que debemos tener la voluntad para creer en mejores métodos y que no nos paralice el miedo.

Un lema para nosotros en Ludus SIPR Dojo es:

SIN VALOR NO HAY PRUEBA,

SIN PRUEBA NO HAY CONFIANZA ,

SIN CONFIANZA NO HAY RESPETO.

 

Shihan Iván Pérez Robles

           Cinturón Negro 5° dan Kyokushin Karate

           Director Ludus SIPR Dojo

           Representante Nacional WIBK & No Difference

           Educador Social Centro de MENAS Bideberria

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Shihan Iván Pérez Robles

 
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Publicado por en 20 septiembre, 2019 en Otros