RSS

Onna Bugeisha, la mujer guerrera de ayer y hoy

08 Mar
Onna Bugeisha, la mujer guerrera de ayer y hoy

Aprovechando que hoy es día de la mujer, quiero dedicar esta entrada a todas las practicantes de Artes Marciales que día tras día convencen al mundo de su singular fortaleza y dedicación, así como de su lucha desagarrada por abrirse camino entre prejuicios sociales, razones culturales e injusticias históricas.

2m6Ecfq

Y sobretodo a las que demuestran que el hecho de ser mujer, con todas sus particularidades, no es excusa para dejar sangre, sudor y lágrimas en cada entrenamiento, como me gusta decir, “a las que no les da miedo sudar”.

10173678_10152446985706093_5548261222304833730_n

La Historia oficial, académica y tradicional, además de larga e interpretable, suele ser injusta y altamente machista. Basada en la copia sucesiva de los escritos de otros autores, se baña de grandilocuencia a la hora de hablar de la hazaña masculina y postergar a la mujer a un complemento socio-biológico.

Si hablamos de la historia de las artes marciales japonesas, y nos retrotraemos a las imágenes colectivas que nos ha procurado el cine, las heroínas que abarcan estos papeles, si bien cargadas de gran estoicismo y honor, se limitan a ser la mujer, madre o hermana del protagonista, siempre arrodillada en la penumbra de su casa y cuidando a los niños o a su malogrado señor en batalla.

samurai12

Si se busca cierta independencia no pasan de ser una geisha o una bailarina, que siempre tendrá ese componente de complemento de un señor samurai, tanto como su abanico…

En ocasiones nos han vendido casos excepcionales de mujeres particularmente violentas y hábiles, lo que causaba un gran exotismo a la narración, tal y como si el personaje fuese un extraterrestre y no una mujer entrenada.

hdpk5thtcy4rx108yoxc

Hoy quiero reivindicar un periodo arcaico de la historia de Japón, un periodo legendario, difícil, violento y profundamente matriarcal.

Como en otras culturas -tales como la vasca, de la que soy partícipe- el matriarcado consiste en que la mujer es la depositaria de los bienes materiales y culturales del clan, así como su administradora, aunque no siempre sea la líder visible.

Sin embargo, si analizamos la historia de Japón desde su mito fundacional, nos encontramos con Amateratsu, la diosa guerrera del Sol.

Amaterasu_cave

El sol es un símbolo perpetuo de Japón como nación, y es un culto femenino.

Amateratsu coincide con otras muchas culturas protohistóricas que se extienden desde el mismo Pacífico hasta nuestra Europa, pasando por Egipto o Mesopotamia, en que la mujer asume una función de absoluta protectora del hogar, clan y nación. Es más, hablamos de defensora y hábil guerrera. De hecho además del mito, contamos con una serie de narraciones históricas en que estas mujeres se lanzaban al campo de batalla bien armadas y entrenadas, en ocasiones por propio derecho, y más adelante, cuando la historia se “masculiniza”, simulando ser hombres, como en el canto chino de Mulán, o en determinados episodios de nuestra historia medieval europea (como la Varona de Castilla)

varona-2--478x270

En todo caso, y regresando al ámbito del Budo japonés, se pueden destacar en narraciones históricas, notables dirigentes y reinas que acudían con sus tropas a la batalla o asumían poderes de influencia, e incluso de mando, en la corte. Tal es el famoso caso de Lady Masa (Masako) que fue la esposa del primer Shogun Kamakura. De ella se dice que gobernó Japón, si bien nunca nominalmente con un título para ello, sí con su influencia e incluso con su mando.

hojo-masako

Quisiera abrir un paréntesis en la historia para destacar casos, que no me son extraños desde el punto de vista de un karateka del siglo XXI que se ha formado junto a fascinantes mujeres más que hábiles en el dominio de las artes marciales. Con esto quiero dar a entender al lector, que estas figuras que expongo no son extracciones literarias propias de la fantasía o el mito, sino el resultado de mujeres entrenadas y dispuestas al combate, que existen también en los clubes de artes marciales de nuestro presente.

Entre las figuras historicas, siempre me ha fascinado la historia de Tomoe “la domadora de caballos”. Cuando las crónicas se refieren a ella se habla de una mujer de gran fuerza, valentía, maestra en el uso de las armas y con gran habilidad en la doma de caballos.

Hangaku_Gozen_by_Yoshitoshi

Se dice que Tomoe, que era la esposa de un señor samurai (daimyo) cabalgaba junto a su marido hacia la batalla, dirigiendo y alentando a las tropas. En la batalla de Azazu-no-Hara, en la que se cuenta que se deshizo con gran destreza de múltiples enemigos, cuando el líder opuesto intentó capturarla apresándola por la manga de su traje, ella alejó su caballo, y su vestido quedó desgarrado. Su cólera fue tal, que volvió a dirigirse hacia su agresor, cortándole la cabeza con un golpe de su espada. Ella misma presentó tal trofeo ante su marido.

Las mujeres samurais en Japón se especializaban en el tiro con arco, y en la lucha cuerpo a cuerpo, estudiaban las lanzas recta (yari) y curvada (naginata) además del uso de un pequeño puñal sin shuba (protección) de nombre kaiken, que solían esconder en los pliegues de su ropa, con el que ellas cometían seppuku (suicidio) cortándose la yugular.

78aef178873de0427148758c3b3625e0

Tras la llegada de la Era Tokugawa, la de la gran paz de Japón, los hombres se dedicaron al refinamiento de sus costumbres guerreras y las mujeres, al menos aparentemente, quedaron relegadas a contemplar este refinamiento. No obstante, y aunque ya no fueron protagonistas de las grandes historias, si fueron las depositarias de los valores románticos del Bushido, encargadas de su transmisión, e incluso desarrollaron en sus propias agrupaciones femeninas, artes marciales adaptadas a su propia forma. Por lo tanto es falso que las mujeres fueran ajenas al desarrollo de las Artes Marciales.

Por otra parte se sabe de escuelas femeninas de ninjas, que eran particularmente eficientes, sobretodo en aprovechar las debilidades varoniles en su contra.

pg6Q25Jbt3xxXsWMWkbm5nk9WOfLtCyKDRXHDUaecxefXTuilH8rAitB573mZ8rq

El karate o el Judo no fueron ajenos a la atención de mujer, y durante el siglo XX entrenaron conjuntamente con los hombres, aunque hasta finales del siglo no se les reconoció este mérito, que resulta, analizando los testimonios que nos han quedado, una práctica casi tan sólo de forma anecdótica, cuando realmente las Artes Marciales femeninas, son y han sido de gran popularidad en Japón.

0.603032001313517579_irannaz_com

En la escuela Kyokushin de Karate del Maestro Mas Oyama, las mujeres practicaron desde su fundación, esto se puede ver en los libros publicados por Sosai Oyama, en el que siempre aparecían mujeres, además de secciones de defensa personal dedicadas a ellas. E incluso se realizaron desde 1977 campeonatos femeninos de kumite, kata y rompimientos, si bien la publicidad fue casi inexistente.

Tuvieron que esperar a 1995 para que se celebrara el primer Campeonato del Mundo Femenino en Nueva York, una de mis referentes en el tatami por aquella época fue la única representante española, Ixone Elósegui.

1480780_666290106738092_726615082_n

A partir de entonces, el “boom” de la mujer en el Kyokushin fue imparable, llegando a liderar ellas en sucesivos mundiales la excelencia técnica, incluso por encima de los hombres.

875600178mdt5a_d

Al principio se veía sobretodo en las categorías de peso ligero, en que encontrábamos mujeres capaces de hacer de todo, nombres como Ewa Pawlikowska, Elena Vorovyeva, Julye Lamarre ó Zuriñe Eciolaza han pasado ya a los anales de la historia. Pronto se extendió a las pesos medios, y hoy día vemos gran nivel en todas ellas, así como interesantes campeonatos Open.

Además las mujeres en Karate suelen tener mayor versatilidad que los hombres a la hora de adaptarse indistintamente a la competición de Kumite y Kata, mientras que los hombres se suelen decantar por una u otra, siendo menos los que se dediquen a ambas.

rik

Ciertamente las mujeres son diferentes a los hombres en distintos planos. No quiere decir por ello que sean más débiles o incapaces en ningún plano del arte marcial. En mi experiencia, he visto como son sufridas, luchadoras, aguerridas, emocionalmente sensibles, pero valientes y luchadoras.

12798919_10208757531240787_938843044697929354_n

Por todo ello quiero dedicaros este artículo, en homenaje a todas las que me habéis asombrado con vuestro entrenamiento y esfuerzo, no os ha importado deshaceros para volver a reconstruiros más fuertes, y no por ello habéis ocultado o renunciado a ser lo que sois: Guerreras, Mujeres.

Osu!

10270834_10203757247276813_5199901110613395347_n

 

 

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: