RSS

Karate y diversidad: La Paz Mundial

17 Ago

g-S8KJAtI46mT9VhGfx.0 - copia

Vivimos en un tiempo difícil, quizá siempre hemos vivido así, intolerancia a nivel global, apología de modelos únicos de estado, formas de vivir, religiones excluyentes, etc. Este hecho provoca que diferentes modelos tiendan a enfrentarse entre si, nadie quiere ceder ante el otro, y nadie está dispuesto a cohabitar con el que es diferente.

Los países luchan entre ellos por dominar económicamente al resto, abren y cierran fronteras sólo para que se propaguen modelos de neocolonialismo; que infecten de ambiciones utópicas las mentes de los ciudadanos, que al igual que se propaga un virus, rechazan sus culturas por adquirir bienes de consumo, modas estéticas y alimenticias, y nuevos estilos de vida propios de otros lugares, discriminando los propios sin ver la posibilidad de la adaptación y/o conservación de los anteriores.

Todo ello es en realidad una fuente de sufrimiento del individuo.

Cuando veo un telediario o leo un periódico, mi pensamiento vuela hacia las palabras de Sosai Oyama, cuando se refería al motivo de la realización de un campeonato: “La paz mundial”.

lowkickhatsuoroyama

En una ocasión tuve la oportunidad de preguntarle a su sucesor, Kancho Shokei Matsui, al respecto de este aspecto relacionado con los campeonatos, contestó lo siguiente:

SIPR: Uno de los objetivos en la organización de torneos es difundir la paz en el mundo ¿De qué manera se consigue esto a través de un campeonato?

Kancho Matsui: La paz mundial es una utopía pero no es imposible. Podemos estar unidos y comprendernos entre nosotros. IKO tiene más de 120 países afiliados en el mundo, con campeonatos internacionales, seminarios, campamentos, encuentros y clases diarias. Los miembros internacionales pueden conectar en una lengua común. Observadores pueden tomar parte de nuestra cultura única cuando compartimos la camaradería que el espíritu de Kyokushin nos da. Una vez que nos podamos comprender entre nosotros, podemos comunicarnos y comprometernos para construir unas relaciones fuertes que puedan estar por encima de los conflictos.

Creo que en aquella entrevista, el Presidente de IKO1 dio unas claves muy importantes en cuanto a las relaciones humanas: camaradería, conexión, cultura, comprensión, comunicación, compromiso, construcción, relación… compartir.

Hoy, en el tiempo de las redes sociales, las nuevas tecnologías, de la comunicación global y de la conexión general de las personas, debería integrarse también la apertura de la mente a modelos diferentes al nuestro. El peligro está en la exportación de modelos excluyentes.

La diversidad es riqueza, cultura, tolerancia, crecimiento y mejora. Viendo y probando lo que es diferente se aprende a vivir mejor, sin miedo.

El mundo es un lugar peligroso porque está lleno de personas, y las personas están llenas de intereses y prejuicios.

Las artes marciales, paradójicamente inventadas para la guerra, y en particular el Kyokushin Karate,  están dotadas de un sistema de camaradería y respeto hacia los demás -quizá precisamente por el hecho de que todo buen arma debería tener un buen seguro-

3865_10200384939851235_212267697_n

La cortesía (Rei) permite que antes de un combate los luchadores realicen una reverencia, y durante el enfrentamiento se combata de manera honorable, sin trampas, dando el máximo del esfuerzo personal de cada uno, sin importar el resultado, tan solo la ruptura de límites personales y la imposición sobre uno mismo y no sobre el adversario, concluyendo el combate con el respeto mutuo entre los oponentes, y el reconocimiento al vencedor y al vencido, sin importar su etnia, país, creencias u oficios. Nada importa cuando se hace algo de corazón, es la Verdad Última y Suprema (Kyoku Shin)

Los instructores de Kyokushin Karate deben esforzarse por crear relaciones fuertes con otros dojos, permitir que sus alumnos se comuniquen y compartan vivencias para que se eduquen en la diversidad, tal y como fue esto planteado por Sosai Oyama, que vio el Kyokushinkai en el plano teórico como un estilo internacional abierto al mundo y sin discriminación, quizá en Japón lo pudieron conseguir en aquella época, en base al convencimiento, extranjeros que triunfaron lejos de su casa: Oyama era coreano, Funakoshi, Mabuni y Miyagi eran okinawenses…

DSC_0097

De todo lo anteriormente expuesto, somos nosotros, los pequeños individuos los que nos tenemos que convencer y obrar en consecuencia. Buscar y saber cuáles son nuestros ideales y nuestras aspiraciones. Deberíamos abrirnos al mundo para darnos cuenta que nadie es más que nadie y todos podemos realizarnos sin necesidad de pisar a nuestro vecino.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 17 agosto, 2014 en Artes Marciales, Filosofía

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: